miércoles, 23 de abril de 2014

La Sima del Flaco


Localización:

La Sima del Flaco se haya situada en el Polje de Libar, dentro del término municipal de Montejaque y en el Parque Natural de Grazalema. Sus coordenadas aproximadas son 30S 292462,51 4060877,57.  972 m.s.n.m.

Fuente de Libar, zona donde se encuentra la Sima del Flaco. Foto archivo Karst
Para llegar a la sima seguiremos  la pista forestal que parte  de Montejaque hacia los Llanos de Libar,  una vez superado el refugio de Libar seguiremos por el sendero que discurre a la derecha y paralelo a la cerca de alambre (que deja de ser pista forestal)  hasta llegar a la surgencia  conocida como  fuente de Libar, donde se levanta un  muro de piedras con una puerta que delimita las dos fincas. Traspasada la puerta y  siguiendo el trazado del muro que queda a nuestra izquierda recorreremos unos trescientos metros cruzando el llano hasta un pequeño bosque de encinas donde encontraremos  una  dolina de hundimiento  que se traga un arrollo. La boca accesible es un pequeño orificio situado por encima de la perdida principal del sumidero y siglado en rojo como “ERE 90.  Sima del Flaco”.
 
Gatera de entrada a la cavidad. Foto archivo Karst.
 
             Resumen de las exploraciones:
Las dos bocas de la sima son localizadas durante una  campaña de prospección organizada por el Espeleoclub Karst en  Enero de 1998. La cavidad ya había sido explorada y siglada  por el Grupo ERE de Barcelona en una de sus campaña en la zona, sin que se hubiera publicado ninguna topografía. El nombre de “Sima del Flaco” lo tomamos de las siglas del ERE. La boca principal del sumidero resulta impenetrable por estar obstruida con bloques por lo que el acceso se realiza por un pequeño orificio superior que conecta con el colector principal.
La sima es explorada  hasta una cota aproximada de -60 metros donde nos detenemos  ante una fisura impenetrable donde encontramos las siglas ERE y donde suponemos quedó la exploración detenida en el año 90. Se exploran  algunas incógnitas que se abren desde el colector inicial del sumidero y se descubre una nueva vía descendente (Vía lateral) que se obstruye  a los 30 metros de profundidad.
 
Gatera a -60 metros donde se detuvieron las exploraciones del Grupo ERE. Foto archivo Karst.
  El día 7 de Enero se inician labores de desobstrucción, que como en otras muchas simas del Polje fueron en gran medida desarrolladas por nuestro desparaceido y recordado amigo Jam, siempre trabajando en punta de exploración.  En  la Vía lateral  se consigue forzar el paso hasta alcanzar  un laminador impenetrable a unos cincuenta metros de profundidad. En la vía principal, los trabajos de desobstrucción se prolongan durante dos fines de semana consecutivos tras los que se consigue abrir el paso y acceder a una serie de resaltes y rampas muy estrechas y tortuosas y  donde son necesarias varias  desobstrucciones a golpe de machota y cincel. Tras varias incursiones se alcanza una sala de mayores dimensiones  que parece un colector en el que se juntan varios aportes importantes, situado a unos cien metros de profundidad. Desde este colector se exploran tres vías; una pérdida descendente que resulta impenetrable .Un laminador  horizontal que funciona como aporte y  se obstruye a los 15 metros y un pozo de unos 14 metros, abierto  tras un profundo lago y que nos conduce al punto más profundo de la cavidad; una gran sala colector de unos doce metros de  diámetro   donde un tapón de piedras impide toda continuidad. Los trabajos topográficos culminan el 24 de Mayo y arrojan un desnivel de -122 metros.
Durante la campaña de verano de ese mismo año 98 se realizan múltiples salidas a la cavidad con objeto de intentar desobstruir el paso final, sin éxito. El trece de Septiembre se realiza una escalada en el colector profundo con objeto de buscar alguna galería colgada, y  tras subir veinte metros queda la exploración  detenida en una repisa, sin observarse continuidad.
En el mes de Agosto del 99 se realizan algunas salidas a  la sima para forzar el paso de la vía lateral. Se consigue avanzar unos seis metros pero una nueva obstrucción nos hace desistir. En esa misma campaña se graba un video de toda la Sima.
Paso entre formaciones. Foto: Diego Mendoza
 














Descripción de la cavidad:
A la cavidad se accede por un pequeño pozo de sección circular situado por encima del sumidero principal y  por el que descendemos en oposición hasta la cabecera de una vertical de 10 metros abierta a favor de una diaclasa inclinada. En este punto se abre una pequeña ventana impenetrable que conecta con  el sumidero exterior.
   El fondo del pozo es un colector al que llegan varios aportes de agua, el suelo esta ocupado por un caos de bloques por el que destrepamos a una vía descendente que se bifurca en dos ramales. El primero nos conduce a una serie de resaltes (Vía lateral) que nos dejan  en un pozo circular con curiosas coladas excéntricas (pozo solar) tras el que descendemos unas rampas hasta llegar a un laminador impenetrable a 55 metros de profundidad.
Al segundo ramal accederemos por una ventana que desemboca en una inclinada rampa con algunas pozas de agua, en la base,  una pequeña gatera nos conduce a una nueva rampa de similares características  tras la que se abre un estrecho laminador que se desfonda en una vertical de 10 metros (pozo ERE). En el fondo encontramos un pequeño charco de agua y un orificio circular impenetrable que accede a una vía descendente. Subiendo unos metros desde este punto se abre una estrecha galería que culmina en un pequeño paso abierto artificialmente entre formaciones. Tras el paso se inicia una estrecha vía descendente creada a favor de juntas de estratos inclinados con un gran número de gateras y charcos de agua y en la que fue necesaria realizar alguna desobstrucción. Destaca la existencia de una vía paralela y ascendente (vía de los gours) que conecta con la base del ultimo pozo (pozo ERE).

Paso entre formaciones. Foto: Diego Mendoza

 
Tras descender unos cuarenta metros por unos meandros muy estrechos  la cavidad se abre dando  paso a una sala generada  a favor de una fractura vertical (sala del colector) y  desde donde se abre una amplia chimenea ascendente de la que vienen varios  aportes de agua. Estos aportes han excavado un pozo en el suelo que comunica con un laminador semi-inundado e impenetrable. En la pared opuesta se abre  una estrecha galería cubierta de barro, que funciona como aporte y que a los quince metros se estrecha hasta hacerse impenetrable. Debemos continuar la exploración babeando  un pequeño lago tras el que accedemos a través de una pequeña ventana a un pozo de 15 metros. Descenderemos el pozo  cubierto por grandes coladas  y en el fondo las paredes se abren formando una sala de planta más o menos circular y de unos diez metros de radio. En el suelo esta excavado un curso de agua que se pierde entre bloques por un paso impenetrable. Aquí alcanzamos el punto mas profundo de la cavidad.


Descendiendo por un laminador inclinado. Foto Diego Mendoza.
La Sima es un sumidero estacionalmente activo que se desarrolla a favor de juntas de estratos sub-verticales reexcavados por el agua. En el fondo se abre un colector donde se unen dos nuevos aportes y en el que se produce un taponamiento por derrumbe que impide, de momento, toda continuidad. La sima es muy interesante porque es una de las principales pérdidas de este sector del Llano de Libar y está situada sobre la conocida Surgencia de Chapi, que se abre unos quinientos  metros por debajo de la cavidad por lo que su conexión hidrogeológica es más que probable.
Grupos colaboradores:
Grupo GIEX.
Grupo GESUB.
 
 
 
 

 

 
 
 

jueves, 10 de abril de 2014

La Sima Nueva de Pozuelo o Pozuelo II.

La Sima de Pozuelo II está situada en el  Polje de Libar, dentro del Parque Natural de Grazalema y en el término municipal de Montejaque. Sus dos bocas de acceso se sitúan a 280 metros  al Noroeste de la conocida Sima de Pozuelo I. La entrada principal es una gatera situada junto a una encina  al borde del llano y en las proximidades del Cortijo de Pozuelo, del que toma el nombre. La boca superior se abre a unos seis metros por encima del lapiaz. Sus coordenadas aproximadas son  30S 295346,37. 4064762,04.  907 m.s.n.m.
Equipo de exploración en la boca de Pozuelo II, en el año 1996. Foto archivo Karst
        La cavidad es descubierta en los años 80  por el grupo ERE-CEC de Barcelona, que la explora y topografía hasta la cota de  -130m. Donde un paso muy estrecho detiene la exploración. La primera topografía de la cavidad aparece en la revista Espeleoleg nº 38 (exploraciones en Andalucía) y es nombrada como Sima Nueva de Pozuelo, aunque popularmente siempre ha sido conocida como Pozuelo II. Posteriormente el Grupo GIEX de Jerez  realiza una nueva topografía.
topografía del Grupo Ere
 Durante la campaña de verano del año  1996 y coincidiendo con las exploraciones llevadas a cabo en las Simas Pozuelo I y  Manolo Pérez  (MQ-EK-1) se realiza una  revisión de la sima, siglada por nosotros como MQ-12,   tras la que se decide iniciar la desobstrucción de una posible continuidad situada en el suelo de la sala final de la Sima y consistente en un pequeño orificio que da paso a una vertical  de no más de 15 cm. de diámetro. En varias jornadas de trabajo se consigue abrir lo suficiente el paso, tras el que se descienden  unas rampas muy concrecionadas y que  a los pocos metros desembocan en una fisura impenetrable a una cota de -145 m. 
Punta de exploración a -145 m. Foto archivo Karst
 En jornadas posteriores y revisando todas las continuidades posibles  se localiza un nuevo meandro, situado en una de las paredes de  la base del último pozo. Después de muchas, laboriosas  e intensas jornadas de desobstrucción se consigue forzar el meandro, que se desarrolla en horizontal  hasta desembocar en un resalte de unos 7 metros. Tras este resalte se abre una galería descendente que  en sucesivos destrepes acaba por hacerse impenetrable a los -162 metros .El desarrollo total de la sima alcanza los 279 metros.
La sima se abre a favor de una serie de diaclasas de sentido predominante  este-oeste excavadas por el agua. Por su situación,  podría estar asociada a la sima EK.1. Si bien no se ha podido confirmar una posible  conexión entre ambas  hasta la fecha.
Descendiendo una vertical. Foto archivo Karst.
 El acceso a la cavidad se realiza a trabes de una estrecha gatera  que tras un pequeño destrepe nos sitúa en una sala cubierta por un caos de bloques y desde la que parten dos vías ascendentes (una penetrable y que conduce al exterior). Desde esta sala y siguiendo el cauce natural del agua accedemos a un primer pozo de veinte metros excavado a favor de una gran fractura que una vez  descendido nos sitúa en dos nuevas verticales de 10 y 6 metros y  donde se reduce bastante la anchura de las paredes.
Tras estos pasos la galería se vuelve a abrir en anchura y desemboca en una vertical  de veinticinco metros que tras una pequeña rampa nos conduce a un nuevo resalte de 15. En la base de este pozo  accedemos a una galería descendente con abundante reconstrucciones y donde encontramos un pozo paralelo que conduce al fondo de la cavidad. Volviendo a la galería principal  y tras una serie de pequeñas verticales de  5, 4, 8 y 15 metros, llegamos a una pequeña sala donde el agua se pierde  en el suelo por un pequeño pozo. A unos metros del suelo se abre una ventana  que nos conduce a la base del pozo paralelo y cuyo fondo se haya completamente colmatado de barro. En la base del pozo principal y penetrando  por la pequeña perdida del suelo  que ha sido desobstruida accedemos a una galería  muy inclinada  y llena de formaciones que se estrecha hasta hacerse  impenetrable a -145 metros de profundidad. La continuidad la encontramos en una de las paredes del último pozo, la misma por la que se  realiza el descenso. Se trata de un estrecho meandro  que tras unos diez metros de penoso avance desemboca en un pozo acampanado de otros  siete metros y que una vez descendido nos deja en las galerías finales de la Cavidad,  constituidas  por  juntas de estratos muy concrecionadas y por las  que se  alcanza una diaclasa vertical e impenetrable a una cota de -162 metros.

Jam realizando labores de desobstrucción en el meandro final de la Sima. Foto archivo Karst.
 
La Cavidad es en resumen un sumidero estacionalmente activo  abierto por la acción del agua a trabes de una serie sucesiva de de diaclasas verticales de dirección N-E que adoptan una curiosa forma de espiral en planta propiciada por la disposición enrejada de las fracturas , dándose la existencia de dos vía paralelas, una de ellas fósil . La parte final del sumidero  está generada por estrechos meandros donde desaparece la tectónica y se presenta la excavación forzada a trabes de juntas de estratos, estando presentes importantes fenómenos de reconstrucción parietal que denotan un estado de relativamente poca actividad hídrica en el presente.
Las desobstrucciones realizadas en esta cavidad como en otras muchas del Polje de Libar fueron en gran parte realizadas por nuestro desaparecido amigo Jam C. Wieczorek   y al que desde aquí dedico un  emotivo recuerdo.
Grupos colaboradores:
Grupo GIEX.
Grupo GESUB.
Grupo GAOT.
Club Alpino Sevillano.
Grupo Athenea.

 




martes, 1 de abril de 2014

El Sumidero del Pilón.


El sumidero del Pilón se haya situado en la Sierra del Caíllo, en  el llamado Polje de Los  Navazos,  en el  término municipal de Villaluenga del Rosario y dentro del Parque Natural de Grazalema, sus coordenadas aproximadas son: 30S  286505,71 4064985,04.  1.123 m.s.n.m.
 
La cavidad es descubierta en el año 1997 por el Grupo G.E.S.U.B (Grupo de Exploraciones Subterráneas de Ubrique), su nombre biene de estar muy próximo al pilón de agua que existe en la zona sur del Polje justo al final del llano, a unos trescientos metros del Sumidero del Navazo Hondo o CES-1,  consistía en un claro sumidero obstruido y en principio impenetrable. En el mes de Julio del 98 y tras varias jornadas previas  de desobstrucciones se consiguen forzar una serie de obstrucciones que dan paso a una serie de resaltes y pozos hasta que tras un estrecho e incómodo meandro  se alcanza un sifón, situado a unos cien metros de profundidad. En años sucesivos se realizan diferentes incursiones en la cavidad para explorar varias incógnitas que no dan resultados y se inicia un levantamiento topográfico.
 
Durante  los meses  de Abril, Mayo y Julio del año 2005,  miembros de los grupos KARST, GESUB, GEAG, GIEX y GEAC, realizan una serie de salidas a la cavidad con objeto de reinstalarla de nuevo  y volver a revisar todas sus incógnitas, incluido el sifón terminal. Se realizan algunas escaladas que no dan resultados y se explora una nueva vía alternativa al sifón ya conocido que acaba en una fisura impenetrable. Como actividad  final de la campaña se explora el sifón terminal que resulta ser una estrecha diaclasa por la que se desciende hasta los seis metros de profundidad llegando a un punto impenetrable. Se realizan algunas labores topográficas pero sin llegarse a concluir por completo calculándose no obstante una profundidad total incluido el sifón de 109 metros y se realiza un “croquis de trabajo” que es el que se publica en este articulo junto con fotografías tomadas por los compañeros Ricardo Tamayo, Antonio Moreno y  Diego Mendoza.
 

La cavidad es un sumidero estacionalmente muy activo que se abre en la zona sur del polje. La entrada esta compuesta por una sucesión  de fisuras muy estrechas que acaban por conectar con una galería de mayores dimensiones formada por una diaclasa horizontal inclinada y tapizada de innumerables bloques, y  que culmina en un bonito pozo de 20 metros al que le sigue otro de 25 metros y que nos deja en una sala-colector de unos 25 por 15 metros cubierta de bloques, desde la que encontramos dos continuidades descendentes. La primera acaba en una fisura impenetrable unos 15 metros más abajo, la segunda es algo más amplia y esta compuesta por una rampa descendente  cubierta de barro de unos 15 metros que termina  en una pequeña sala desde la que se abren dos continuidades entre bloques. Sólo una de ellas da paso a un meandro descendente muy estrecho  por el que circula el agua, encontrándonos frecuentes pasos semi-inundados que te obligan a mojarte entero, por lo que es aconsejable realizar este tramo con neopreno. El meandro culmina en una profunda  poza que es el sifón terminal.
 















 

 

 

 

jueves, 20 de febrero de 2014

RESUMEN DE LAS CAMPAÑAS DE EXPLORACIÓN DEL SIFÓN TERMINAL DE LA ALFAGUARA DEL CINOJAL.


Situación:
La Alfaguara del Cinojal esta situada en El Parque Natural Sierra de las Nieves de Málaga, dentro del término municipal de Parauta (Ronda). Se trata de una surgencia estacionalmente activa ya que  sólo llega a ser emisiva en cortos períodos de tiempo, coincidiendo con fuertes precipitaciones. Es el  tipo de surgencia  que conocemos como  trop plein. La cavidad es un aporte estacional  al cauce de uno de los arroyos  que convergen desde la parte alta del Cerro Alcojona al paraje conocido como Río Verde donde se encuentra  uno de los manantiales  más importantes del Parque y con la que sin duda ha de tener relación. Las coordenadas de su boca de entrada  son 318701.39 E, 4058928,71 N. y  650 m.s.n.m.
Para llegar a la Alfaguara partiremos desde el mismo Nacimiento de Río Verde, al que podremos acceder en coche y  desde donde parte una senda que discurre paralela al barranco del mismo nombre .Cuando empezamos a remontar el arroyo veremos que  este se divide en dos; habremos de tomar por el que viene de  nuestra izquierda según avanzamos  y que procede de la zona alta del Cerro Alcojona. Recorridos unos setecientos metros en ligero ascenso llegaremos a un punto donde el arroyo se divide en dos. El nuevo cauce que discurre por el lado izquierdo según avanzamos nos conduce a la entrada de la cavidad, constituida por una pequeña gatera en la base de un caos de bloques muy inestable. Algunos bloques han sido afianzados con cadenas por su precaria estabilidad.

                 Cuenca de Río Verde: a la Izquierda la Unidad de las Nieves y a la derecha Sierra Bermeja. 
Algunas notas geológicas:
La cavidad esta encuadrada en una zona de transición  entre las sierras blancas o calizas y las sierras bermejas o peridotita. Las sierras calizas están fundamentalmente formadas por dolomias triásicas muy karstificadas y que constituyen la denominada Unidad de las Nieves coronada por  el imponente Pico Torrecilla de 1.919 m.s.n.m. Unos cuatro kilómetros al noroeste del Torrecilla se eleva el  Cerro Alcojona con 1420 m.s.n.m. y es bajo este último donde se desarrolla el barranco de Río verde, donde se encuentra la cavidad.

            Superposición de la planta de la Alfaguara a la foto aérea. La cavidad discurre bajo la peridotita. 
Es en esta unidad de las Nieves donde se han desarrollado los principales fenómenos karsticos que han dado origen a las mayores cavidades que existen en Andalucía, algunas superando con creces los 600 metros de profundidad  y 10  de desarrollo  cono la Sima del Aire o la  conocida   Sima GESM que con más de mil metros de desnivel y casi quince kilómetros de desarrollo es la cavidad más importante de Andalucía. La sierra bermeja, situada al sur de la Unidad de las Nieves,está constituida por materiales peridotiticos de origen  plutónico y naturaleza impermeable , formados por tierras rojizas  ricas en hierro magnesio y metales  pesados. Es bajo este estrato impermeable  donde se desarrolla la cavidad,  a favor de un paquete de calizas que desde la línea del barranco se hunde bajo la peridotita. La cavidad esta generada por gran  río subterráneo que circula a favor de grandes fallas, en principio aéreas, pero que acaban por concluir en un nivel totalmente inundado. La zona aérea presenta dos niveles de circulación sobrepuestos. Un nivel superior muy desarrollado y de grandes volúmenes que actualmente  sólo es estacionalmente  activo y  un nivel inferior menos desarrollado ,conectado a través de pozos con el nivel superior y por donde discurre la circulación hídrica  actualmente . Hemos observado grandes fluctuaciones en el nivel del sifón terminal que en época de sequía llega a descender hasta cuatro metros. La zona inundada es por lo tanto  un acuífero colgado que se descarga rápidamente si no hay precipitaciones. 
 
                                        Caos de bloques de entrada a la cavidad. Foto: David Torres.
Historia de las exploraciones:
La cavidad es localizada por miembros del  Interclub Sierra de las Nieves en el verano del año 2004, gracias a las indicaciones de Rafael Vera, un gran conocedor de la Sierra y vecino de Tolox. Se trataba de una pequeña grieta en el fondo de un caos de bloques situada  en una de las márgenes del arroyo y conocida por los lugareños como Alfaguara del Cinojal.  La  palabra alfaguara deriva de la palabra árabe alfawwara  que viene a significar “manantial copioso que surge con violencia”. Existen diversas alfaguaras en  Andalucía, todas son manantiales destacables por su intenso caudal, aunque sea sólo (como es el caso) temporal.
Tras una delicada desobstrucción debido a  la inestabilidad de los bloques que taponaban la entrada se consigue superar una pequeña  gatera vertical  que tras unos resaltes da paso  a una galería  de grandes dimensiones que constituye un gran río subterráneo.  En salidas sucesivas se progresa por la galería instalando varias verticales y resaltes  tanto ascendentes como descendentes y  un  pasamanos para sortear un lago de más de veinte metros de longitud,  hasta que la exploración se detiene  en un sifón. También se explora  parte de un nivel inferior muy estrecho,   situado bajo la galería principal, y por el que circula el agua que surge  del sifón terminal. También se realizan algunas escaladas que no dan resultado.  En total se exploran unos setecientos metros de galerías, con un  desnivel total de 56 metros  tomado desde la zona más alta. En invierno la cavidad actúa como sumidero debido a una  pérdida del arroyo que reaparece en los primeros metros, inundando  parte de la galería, lo que limita la exploración a los meses de verano. Descartadas otras continuidades se explora el sifón terminal que  es superado con un equipo ligero y que resulta tener unos seis metros de longitud  dos  de fondo,  dando paso  a una nueva galería aérea de grandes dimensiones y ascendente que tras unos cien metros de desarrollo desemboca en un nuevo y profundo sifón . En este punto se detienen las exploraciones y el Interclub Sierra de las Nieves  realiza y publica  una topografía de la cavidad.
 
    Topografía del Interclub Sierra de las Nieves: Manu Guerrero.
En el mes de  Noviembre el año 2009, miembros de la AAES (Asociación Andaluza de Exploración Subterránea) deciden retomar la exploración de la cavidad. Tras una visita de reconocimiento y reinstalación  se organiza una punta de exploración del sifón terminal en la que participan un total de 11 espeleólogos pertenecientes a los grupos GESUB, GEG, Mainake, Pasos Largos y   KARST. Se portea material ligero  de buceo (cuatro botellas de seis litros)  para dos espeleobuceadores que seríamos José Luis Rubio, del Espeleoclub pasos largos y yo. Superamos el primer sifón alcanzando la gran galería aérea cuyos primeros cincuenta metros  hay que superar prácticamente escalando  por una inclinada  pendiente, sin cuerda y porteando todo el equipo, lo que resulta ciertamente duro, tras la rampa se abre un tramo horizontal de unos cuarenta metros y un pequeño lago intermedio que finalmente  desemboca en una gran poza profunda  que es el inicio del sifón.  La visibilidad a la entrada es excelente. Descendemos por una galería vertical  de unos tres metros de anchura por cuatro de altura hasta que recorridos unos veinte  metros y a 15 metros de profundidad   nos encontramos con una restricción  formada por bloques empotrados que reduce la sección a algo menos de un metro pero que no es complicada de superar. Tras la restricción la galería recupera su amplitud y  desciende rápidamente primero en rampa y luego totalmente vertical hasta que recorridos unos cien metros  alcanzamos una sala a 46 metros de profundidad desde la que aparecen dos continuidades ascendentes y donde detenemos, por seguridad, la exploración. Las dos botellas de seis litros se quedan cortas para un sifón de estas características y  en las futuras inmersiones sería  necesario usar mezclas de gases para evitar la narcosis que provoca respirar aire a esta profundidad. Se realiza un primer croquis  de la nueva zona explorada.


                              Croquis de exploración y foto de equipo en la campaña del 2009. Foto: David Torres.
En el verano del 2010 la AAES  organiza una campaña de exploración que se prolonga durante varios fines de semana del mes de septiembre  en los que se reinstala y portea todo el material al sifón. En esta ocasión se portearían cuatro botellas de  seis litros  por buzo con diferentes gases para la profundidad máxima y la descompresión, sumando un total de unos doce petates. También se reinstala toda la cavidad  para facilitar el porteo de botellas y la rampa ascendente que hay que subir desde el primer sifón al terminal. En esta ocasión los buzos punta contaríamos con el apoyo de dos buzos auxiliares que cruzarían  el primer sifón y   nos ayudarían a portear todo el equipo entre los sifones. Hemos de reinstalar el hilo guía que se encontraba roto por las crecidas y descendemos hasta la punta  en el fondo de la galería  a -46 metros. Desde aquí vamos progresando por una galería ascendente de  unos tres metros de ancho por cinco  de alto por la que instalamos  setenta metros de hilo   hasta una cota de -29 metros, donde detenemos la exploración al consumir el gas previsto para la penetración. A la vuelta y durante la descompresión localizamos una especie de  recodo que parece una  nueva galería lateral  ascendente situada  muy cerca de la entrada al sifón. La visibilidad que en principio es muy buena se torna reducida a la vuelta por el sedimento que cae de los techos  a causa de nuestras  burbujas. Es el tipo de sedimento que llamamos de  percolación, inevitable cuando se bucea con circuitos abiertos.  
                                             Pasamanos sobre lago .Foto: Baltasar Felguera. 
La campaña finaliza a finales de octubre, cuando se concluye la exploración de la nueva galería descubierta, utilizando  el gas sobrante de las botellas. En este caso me acompaña Antonio Moreno del GEAG.  Tras un corto recorrido ascendente la galería  desemboca en una zona seca, donde aparecen dos continuidades posibles. La primera y de mayor tamaño  es  una rampa ascendente de unos treinta metros de desarrollo que culmina en un derrumbe sobre un estrato de roca peridotita procedente del techo. Es el único punto de la cavidad donde encontramos esta roca y sabemos que toda la cueva se desarrolla bajo este material. La segunda es una corta galería que culmina en una gatera impenetrable y sobre la que se abre un pozo vertical de mayores dimensiones, imposible se superar sin material de escalada. Concluye la campaña realizando un croquis de todo lo explorado. En esta ocasión colaboran en la campaña un total de  quince espeleólogos de los grupos Mainake, Pasos Largos, GEAC, GEAG, KARST, y CES.
                                                                 Primer sifón .Foto: Baltasar Felguera.
En septiembre del 2011 la AAES aborda una nueva y más ambiciosa campaña .En esta ocasión y con objeto de avanzar con seguridad en el sifón  se aumenta  significativamente el peso del material de buceo ya que serían un total de cinco botellas de 12 litros  por buzo, cargadas con distintos gases, lo que generaba un total de unos veinte pesados petates. La cueva se reinstala de nuevo  y todo el material  se portea gracias a la ayuda de más de una veintena de espeleólogos de los grupos locales ya habituales,  Pasos Largos, CES, GEAG, GEAC, KARST, Mainake, Grupo Espeleológico de Tolox  a los que se suman miembros de  los grupos Mendinp Caving Group de Inglaterra  y  Flasblackcorb Fes  de Barcelona.
  Porteando equipo de buceo  a la cavidad. Foto: José Millán.
Una vez porteado todo el equipo y esta vez asistidos por seis espeleólogos que cruzan el primer sifón realizamos  una nueva inmersión. Alcanzada la punta  anterior  instalamos  hilo por una galería cuya profundidad oscila entre los 26 y 31 metros, hasta alcanzar una sala desde donde se abre un pozo vertical que desciende de nuevo por debajo de los 40 metros. En este punto uno de los  reguladores de mis botellas auxiliares  empieza a perder gas así que concluimos la exploración  realizando un croquis de toda la zona explorada que alcanza  un desarrollo de 250 metros y 46 de fondo máximo. Mientras buceamos el  resto de compañeros  realizan  una escalada en el techo de gran galería que une los dos  sifones que no da resultados.
                                                           Sifón terminal . Foto: Antonio Moreno.
Conclusiones:
Esta cavidad es sin duda la una de las surgencias  más importantes de la Sierra de Las Nieves y tiene un potencial enorme. Parece más que probable que las aguas que circulan por las galerías profundas han de alimentar el Nacimiento de Río Verde  por conductos que ha día de hoy son impenetrables pero ¿de donde vienen las aguas? La cavidad se desarrolla en un contacto entre la caliza y la peridotita impermeable, hundiéndose bajo esta última  y siguiendo una beta de caliza. La dirección que va tomando  el sifón terminal  es hacia el  Sur, es decir que se va dirigiendo, tal como hace toda la cavidad, hacia el interior de  la Sierra Bermeja. Las mayoría de opiniones coinciden  en que esta cavidad debe ser la resurgencia natural de todos los sumideros que existen la zona del Cerro Alcojona y el Polje de la Nava pero esto esta por confirmar ya que no hay pruebas realizadas con trazadores que confirmen esta hipótesis. Las exploraciones futuras,  dada la envergadura del sifón,   se realizaran con recicladotes que permitirán realizar puntas mucho más largas, limitadas por la profundidad que pueda alcanzar el sifón ya que nos hemos quedado en una galería descendente cuya profundidad máxima ignoramos.

 

 
Agradecimientos:
Han sido muchas las personas que han colaborado activamente en este proyecto y sin las cuales no hubiera sido posible esta exploración.
A  Manu  Guerrero, José Luis Rubio, y   Antonio Moreno, miembros del  Interclub Sierra de las Nieves que participaron activamente en las exploraciones y que me proporcionaron toda la información previa así como la topografía.
A  los que ayudaron en los duros porteos:
José María Cuesta, Sandra Benítez Viruez, Eva Jiménez , Alejandro Puya García, Rober Ferrer, Miguel Angel Hinojosa, Francisco José Millán, Daniel  Márquez , José Fernández, Damián García Domínguez, José Miguel Caracuel, Tomás Periañez, Baltasar Felguera, Raúl Guarrido, Luis Vázquez, Ricardo Tamayo, David Torres Hidalgo, Diego Luque Rando, Lázaro Moreno Alarcón, Salvador Aguilera Alarcón, Carlos Pinto Zanca, Pedro Aguiera Alarcón, Pilar Sepúlveda, José Fernández, Francisco Muñoz, Francisco Millán, Peat Bennett, Kevin Speight, Christopher Binding, Andrea Russe. 
                                        Galería aérea lateral del sifón. Foto: Antonio Moreno. 
Equipo porteando material . Foto: José Millán
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lunes, 20 de enero de 2014

La Sima de Pozuelo 1. (el paso de Jam)


Con sus 284 metros de profundidad la Sima de Pozuelo 1, forma parte fundamental  del formidable patrimonio subterráneo Malageño, situada en el termino municipal de  Montejaque es por ahora la segunda cavidad más profunda  explorada en el espectacular  accidente geológico conocido como Polje de Libar. 
El Polje de Libar se encuadra en el parque Natural de Grazalema y  se desarrolla entre dos cadenas montañosas, La Sierra del Palo y la Sierra de Libar y Mojón alto, ocupando una superficie de unos 85 kilómetros cuadrados, esta constituido por un estrato  base de margocaliza asentado a favor de grandes fracturas longitudinales. Realmente el conjunto está constituido por   cuatro  poljes menores  que geológicamente son considerados como una unidad. El Polje de Libar , el de Pozuelo, el de Zurraque y el del Burfo, separados entre sí y a alturas que oscilan entre los 900 y 1.100 metros. Las cavidades de mayor desarrollo y profundidad se sitúan en los poljes de Libar y Pozuelo y constituyen el drenaje o pérdida natural de los arroyos que discurren por la superficie impermeable de dichos  poljes. 

Pozuelo 1 es una cavidad muy especial para mí, porque fue el punto de partida de una   aventura de  siete años de exploración, de éxitos y de fracasos, de “pateos”, de desobstrucciones, de exploración, de convivencia y de compañerismo. Nunca olvidaré aquellos años de campañas continuadas en Libar, desarrolladas desde el año 1996 al 2003, las conservo en  la memoria como una de las mejores épocas de mi vida espeleológica.
Recuerdo la  primera incursión de trabajo en la Sima de Pozuelo1, la cavidad más profunda de la zona en ese momento, era  el verano del año 1996. Ese día éramos sólo dos espeleólogos transportando pesados petates cargados de cuerdas y de herramientas de desobstrucción, cincel, martillo, un taladro a baterías. En esa ocasión, como en otras muchas,  tuve la suerte de ir  acompañado del mejor explorador de gateras que he conocido y sin duda el gran responsable, no sólo de este éxito concreto  sino de  otras muchas y fructíferas exploraciones en Libar,  un tenaz y formidable espeleólogo  polaco llamado Jan.  Esta historia cobra hoy más importancia para mi porque desde hace poco y por desgracia  Jam ya no está con nosotros. A lo largo de su vida Jam exploro y desobstruyó innumerables  gateras que resultaban imposibles para el resto, pero esta es probablemente  la más conocida y además lleva merecidamente su nombre. Por eso quiero recordar con  estas líneas la figura de un espeleólogo tan notable en la historia reciente de la espeleología Andaluza. Una  historia en la que un espeleólogo llamado Jam, armado con unas pocas herramientas y un conocimiento y tenacidad únicas superó un  paso que durante muchos años había detenido a muchos otros, es la historia del llamado  “Paso de Jam”, es la historia de la superación del paso final de  Pozuelo 1 y  por extensión la historia  de otras muchas cavidades, situadas por toda Andalucía, el Pírineo Aragonés y  Marruecos y  donde Jam dejó su huella de explorador tenaz e incansable. Además de cómo compañero y amigo  siempre lo recordaremos como una figura muy  importante  y vital en todas las grandes exploraciones realizadas en aquellos inolvidables y maravillosos años.

                                 El paso de Jam. Foto: José Millán.

La Sima de Pozuelo 1 se haya situada en la zona Norte del  Polje de Libar, concretamente en un paraje conocido popularmente  como “Los Pozuelos”, a unos cinco kilómetros del Casco urbano de la Localidad de Montejaque si tomamos por la pista forestal que nace desde el mismo en dirección a los “Llanos de Libar”, en unas coordenadas aproximadas de X. 29512.  Y. 4064576.  908 m.s.n.m. Su característica boca de entrada compuesta por un pozo-sumidero se haya situada justo en la linde entre llano y lapiaz,  a unos quinientos metros al Oeste del llamado cortijo de Pozuelo y donde se encuentra  la ya conocida “Sima de Manolo Pérez”.
La cavidad es de conocimiento popular desde muy antiguo, como atestiguan los numerosos objetos encontrados en su interior y tan pintorescos como un somier de muelles o un caldero de bronce. Las primeras noticias que existen de su exploración datan del año 1967 por parte de uno de los grupos pioneros en Andalucía, el grupo GEOS de Sevilla que ya la explora en esos tiempos  hasta los ciento cincuenta metros de profundidad. La única continuidad posible era una estrecha fisura impenetrable bautizada como “paso de la salamandra”. Por su cota la cavidad se convierte en una de las más profundas de Andalucía en aquellos años.  
                                 Entrada de Pozuelo 1 en carga. Foto:  José Millán.

Entre los años 81 y 82 el GEOS realiza una primera topografía de la cavidad que se publica en el nº 1 de las Monografías de la revista AEQUA del año 1989. Durante los años 80 el grupo ERE de Barcelona realiza una serie de campañas en la zona , fruto de las cuales descubre algunas cavidades y topografía las ya existentes, como el Pozuelo 1, topografía que se publica en la revista Espeleoleg nº 38 del año 1989, (exploraciones en Andalucía).
             En el verano del año 1996 y como ya he referido en la introducción, dos miembros de la sección espeleológica del CAS (Club Alpino Sevillano) y  que posteriormente pasamos a pertenecer al Grupo Karst de Sevilla,  comenzamos trabajos de desobstrucción en el paso final de la sima. La continuidad era un estrechísimo laminador inclinado y descendente  cuyo acceso se abre  a un par de metros sobre el fondo del pozo (el paso de la salamandra). Al final del tortuoso laminador de apenas treinta centímetros de altura se abría una pequeña fisura impenetrable que daba acceso a un pozo algo más ancho de al menos unos diez metros de profundidad. Toda la desobstrucción inicial se hizo a base de machota y cincel, en una primera fase se “acondicionó” el laminador haciéndolo algo más ancho a base de romper pacientemente algunas concreciones. El trabajo era realmente duro ya que había que trabajar en un espacio muy reducido, tumbado e inclinado hacia abajo. Prácticamente toda esta tarea fue realizada por Jam, que gracias a su delgadez podía moverse con cierta soltura en el interior de la grieta. Ampliado el laminador quedaba lo más complicado que era abrir una pequeña fisura de apenas veinte centímetros en la roca madre y que conectaba con el pozo. En aquellos tiempos empezaba a hablarse en los foros espeleológicos de los llamados “microexplosivos” y su utilidad para romper la roca. Los “micros” eran pequeños balines utilizados para las pistolas de clavos que comercializaba Hilti. La idea era hacer un taladro en la roca, introducirlos y hacerlos estallar con una varilla de acero  por percusión. El sistema podía efectivamente romper la roca pero tenía sus peligros como era la necesaria proximidad a la explosión y el riesgo  de herirte con fragmentos de roca. A decir verdad el Pozuelo fue la única ocasión en la que usamos este sistema, ya que en adelante optamos por métodos más sofisticados y   que nos permitían romper a distancia y de una manera más efectiva.  Métodos que  fueron desarrollados por otro gran espeleólogo que en esos años  entro a formar parte fundamental  de nuestro equipo, Ricardo Tamayo. Éramos conscientes que avanzar en las exploraciones en este tipo de cavidades conllevaba necesariamente desarrollar eficaces  métodos de desobstrucción y Ricardo y Jam,  mano a mano, fueron los desarrolladores de los sistemas que tan buenos resultados dieron  en  Libar y por extensión en múltiples cavidades de toda Andalucía. Se puede decir que Libar fue el escenario donde se desarrollaron y perfeccionaron los modernos sistemas de desobstrucción de cavidades en Andalucía.
                                          Equipo de exploración, año 1996. Foto: archivo Karst.
Con muchos esfuerzos y tras más de ocho incursiones de trabajo, el fin de semana del 23 de Julio del 96, se consigue forzar el paso, comprobando la continuidad de la cavidad en una serie de estrechos resaltes que pronto contactan con un pozo de grandes dimensiones. Las primeras incursiones en el nuevo sector son realmente complicadas por la dificultad de superar un paso tan estrecho y tortuoso que crea situaciones de cierta angustia, sobre todo a los que no somos tan delgados. Recuerdo la primera vez que superé la gatera de Jam y de cómo pase casi treinta minutos “empujando” hasta que pude salir de aquel infierno. La situación obligó a seguir con la desobstrucción hasta que el paso quedó en unas dimensiones que tampoco eran cómodas pero ya no inhumanas.
 
A partir de la superación del paso se van realizando puntas tras la que se van superando resaltes y  verticales de 10 m, 45 m. y 35 m., hasta un colector donde la continuidad es un meandro de unas dimensiones de unos dos metros por uno de alto y  ligeramente descendente que acaba por sifonar y donde se concluye la exploración y la topografía. Habíamos conseguido añadir  a la cavidad ciento veintidós nuevos metros de desnivel que sumados a lo anterior nos situaba en una cota de -284 metros,  y esto convertía al Pozuelo 1 en la segunda cavidad más profunda de  Andalucía en ese momento porque  poco después, el descubrimiento de la Sima de Manolo Pérez con sus 311 metros de desnivel la relegan  al tercer puesto.
La Cavidad se abre a favor de una fractura abierta por la acción del agua de unos 10 metros de longitud en su radio mas ancho que constituye el primer pozo de la Sima, de unos veinte metros de profundidad. Descendida esta vertical alcanzamos una sala ocupada por  un caos de bloques entre los que se abre una nueva galería abierta a favor de una diaclasa inclinada y  que genera un nuevo pozo de veinte metros. Una vez descendido estaremos  en la base de una sala de medianas proporciones y de sección circular, al frente una gatera da acceso a una sucesión de resaltes de  3,4 y 6 metros tras los que la galería se desfonda  en un pozo de 14 metros fraccionado en una repisa. En la base de este pozo se abre un, meandro descendente excavado a presión que tras una serie de resaltes y rampas nos sitúan en un nuevo pozo de 13 metros muy irregular y recubierto de abundantes formaciones.
                                Laminador  tras el Paso de Jam. Foto: archivo Karst.

La base de este pozo es una sala de unos tres metros de anchura y siete de longitud. Sobre la pared opuesta y a unos dos metros del suelo se accede a un laminador que era el punto final de la cavidad y conocido hasta entonces  como “paso de la salamandra”. Este laminador inclinado y de difícil avance desemboca en un pequeño paso vertical que es el que conocemos como “paso de Jam”, una vez superado habremos de descender unos doce metros en oposición, situándonos en la cabecera de una nueva vertical de siete metros preparada para instalar cuerda. Desde la base de este pozo aparecen dos continuidades posibles. La primera remontando el curso de las aguas y en la que tras  doce metros de avance llegamos a la base de un amplio pozo vertical que supones es la vía original de la cavidad, taponada completamente por bloques. Volviendo a la bifurcación y  progresando en dirección contraria y  a favor del curso del agua   accedemos a un nuevo pozo de 11 metros que nos deja en una nueva galería algo más ancha, que acaba por estrecharse en un corto meandro divido en dos por su eje medio horizontal, por lo que se puede acceder tanto por la galería inferior como por la superior. Tras él, se abre un laminador horizontal que después de unos resaltes nos deja en la cabecera de una nueva vertical bautizada como  pozo C.A.S.,  de cuarenta y seis metros de profundidad y que se  desarrolla en forma de rampa hasta los últimos 15 metros donde gana verticalidad. Por sus características está muy fraccionado. En su base y a través de un caos de bloques accedemos a un corto meandro que da paso a una rampa desde la que se encuentra instalado un nuevo pozo de treinta y cinco metros, el pozo Karst.
                               Pozo Karst. Foto: José Millán.

El final de la rampa anterior está fraccionado para descender los últimos veinticinco metros en vertical absoluta, punto donde se abre  una amplia falla y que da a este pozo una singular belleza. Es necesario tener mucho cuidado cuando se desciende  porque las paredes están llenas de lascas inestables que pueden caer.
                                Croquis de trabajo de la nueva zona. Foto: archivo Karst.

                                         Sifon terminal del Pozuelo 1 a -278 m. Foto: archivo Karst.
 
En el fondo se abre una gran repisa, desde la que se destrepa hasta una sala de unos 6 metros de diámetro cuyas paredes están tapizadas de abundante barro. Desde aquí y tras un pequeño resalte, se accede al meandro final que acaba por sifonarse tras avanzar unos 15 metros. Se han observado variaciones muy grandes en el nivel de agua del sifón, llegando a inundarse completamente el meandro en épocas de lluvias. Este sifón es el punto final de la cavidad hasta la fecha.